Agencia Innova Digital.-Tras años de una implacable persecución institucional, la justicia finalmente ha puesto las cosas en su sitio. La Audiencia Nacional le ha dado la razón de forma contundente a la cantante Shakira, anulando por completo el injusto expediente con el que la Agencia Tributaria la obligó a pagar millonarias sumas en 2011. Ahora, el Estado español se ve obligado a devolverle casi 55 millones de euros por liquidaciones y multas indebidas, más un añadido de 9 millones de euros en intereses acumulados por el daño financiero causado.
Las claves del atropello fiscal que desarmó el tribunal
- La farsa de los días: Hacienda no pudo demostrar que la artista pasara los 183 días mínimos exigidos por la ley para considerarla residente.
- Invento sentimental: El fisco intentó usar su relación con Gerard Piqué como excusa, pero el tribunal aclaró que no existía ningún vínculo conyugal ni familiar.
- Fortuna legítima: Quedó probado que la estrella internacional desarrolló la inmensa mayoría de su actividad económica en el extranjero.
Un freno al abuso del sistema
En un comunicado lleno de alivio, la colombiana denunció haber soportado más de ocho años de un señalamiento público brutal y campañas orquestadas para destruir su reputación. La artista celebró que este fallo judicial no solo limpia su nombre, sino que sirve como un precedente vital para miles de ciudadanos anónimos que diariamente son aplastados por un sistema fiscal que presume la culpabilidad de las personas en lugar de su inocencia. Aunque la Agencia Tributaria ya amenaza con pataletas legales y recursos ante el Tribunal Supremo para evitar pagar lo que deben, la verdad legal ha quedado demostrada: nunca hubo fraude en 2011.
