Agencia Innova Digital.- La crisis de seguridad y el desamparo que sufren las víctimas en el país alcanzaron un nuevo punto de alerta máxima. Ceci Flores, líder y fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, denunció estar bajo una preocupante ola de amenazas de muerte. Las intimidaciones se desataron inmediatamente después de que el grupo localizara un crematorio clandestino lleno de restos óseos en Lagos de Moreno, Jalisco.

El caso enciende las alarmas rojas a nivel nacional, ya que expone el grado de vulnerabilidad y peligro extremo al que se enfrentan los ciudadanos que intentan hacer el trabajo de las autoridades. Con total impunidad, grupos criminales buscan infundir el terror para obligar a las familias a abandonar este sitio, el cual ya es catalogado como un auténtico “cementerio de personas”.


Alerta roja en el territorio: El miedo no frena la búsqueda

La gravedad de la situación en Jalisco mantiene en vilo a los colectivos de búsqueda, quienes acusan encontrarse atrapados entre la violencia criminal y la inacción institucional:

  • Zonas silenciadas por el crimen: Las amenazas exigen explícitamente al colectivo dejar de acudir al predio de Lagos de Moreno para evitar represalias criminales.
  • Abandono gubernamental: La activista arremetió contra las autoridades al calificar la respuesta institucional como parte de un “país negligente y burocrático”.
  • Resistencia desesperada: Pese al inminente riesgo contra su vida, Flores sentenció que “las madres no pueden vivir arrodilladas ante el miedo”, confirmando que seguirá adelante en la búsqueda de su hijo desaparecido desde hace 11 años.

Un panorama desolador para las familias de las víctimas

El hallazgo de este nuevo crematorio vuelve a poner el foco sobre la tragedia humanitaria que azota a la región. Flores lamentó profundamente que, mientras las familias siguen perdiendo a sus hijos, el sistema intente amedrentar a las madres para “acostumbrarlas al dolor de la ausencia”. La falta de garantías de seguridad para las buscadoras deja en evidencia que realizar labor de campo en el país se ha convertido en una actividad de altísimo peligro.