Agencia Innova Digital.- En un movimiento que sacude el tablero político estatal, el experimentado Héctor Yunes Landa ha decidido abandonar el barco del PRI, pero no para buscar refugio en el oficialismo, sino para denunciar lo que califica como la “destrucción sistemática” de Veracruz y de todo México bajo el régimen actual.
“No son opción”: El portazo a la Cuarta Transformación
A pesar de revelar que ha sido tentado repetidamente por las filas del Partido del Trabajo (PT) e incluso por emisarios de Morena, Yunes Landa fue tajante: no militará con quienes considera los principales responsables del declive del país. “Yo no puedo estar con quienes soy su más severo crítico; en Morena hay ya más priístas que en el PRI”, sentenció con desdén, evidenciando el reciclaje político que impera en el partido en el poder.
El PRI intentó “bloquearlo” hasta el final
La salida del legislador no estuvo exenta de drama. Yunes denunció las tácticas desesperadas de la dirigencia de Alejandro “Alito” Moreno, quienes habrían intentado obstaculizar su renuncia para luego expulsarlo y manchar su trayectoria. Solo mediante la intervención de un notario público pudo sellar su salida, ganándoles “el brinco” a las cúpulas tricolores que pretendían inhabilitarlo para el próximo proceso electoral.
Incertidumbre y rebeldía
A partir de este miércoles, Yunes Landa se declarará diputado independiente ante el Congreso local. Con el respaldo de su corriente “Alianza Generacional”, el político queda como un agente libre y una amenaza latente para el oficialismo, mientras analiza cuál será el siguiente paso para frenar lo que él llama la debacle de Veracruz.
