Agencia Innova Digital.- Tras 45 años de militancia y después de haber ocupado prácticamente todas las sillas posibles bajo el cobijo del PRI, Héctor Yunes Landa ha decidido que es momento de cambiar de piel. Su salida del tricolor no fue una sorpresa, pero su posible destino sí: el Partido del Trabajo (PT) ya le abrió las puertas de par en par.

La invitación no tardó en llegar. La dirigencia estatal del PT, a cargo de Vicente Aguilar, fue clara al declarar: “Si quiere venirse, lo platicamos”, dejando ver que en la política veracruzana las ideologías son flexibles cuando se trata de sumar figuras conocidas.

Yunes Landa justificó su renuncia acusando un “secuestro” del PRI por parte de la dirigencia nacional de “Alito” Moreno. Sin embargo, para muchos analistas, este movimiento parece más una salida estratégica ante una posible expulsión y una búsqueda por mantenerse vigente en el tablero político de cara a los próximos procesos electorales.

Mientras el diputado local define si se viste de rojo petista, queda en el aire la duda: ¿podrá convencer a la base de izquierda después de una vida entera en el sistema priista o será este su último intento por no quedar en el olvido político?