Agencia Innova Digital.- Las audiencias judiciales y las recientes detenciones han revelado un entramado criminal en torno al asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Los siete escoltas del edil enfrentan cargos por “homicidio por comisión por omisión”, aunque las pesquisas sugieren que podrían haber participado activamente en la conspiración.
Chats interceptados muestran cómo los sicarios, liderados por Jorge Armando N, alias El Licenciado, vigilaban cada movimiento de Manzo con ayuda de contactos cercanos que enviaban su ubicación. El día del crimen, mensajes como “Ya anda la paloma cuidando la zona. Excelente día” confirmaban la vigilancia milimétrica.
Las detenciones de presuntos reclutadores y ejecutores, incluidos jóvenes de 16 y 17 años vinculados al CJNG, así como la aparición de una misteriosa “Margarita” mencionada por un informante, amplían el mapa de la conspiración. La actuación irregular de los escoltas tras el ataque —incluyendo impedir la atención médica al tirador— refuerza las sospechas de complicidad.
El caso sigue abierto y cada audiencia destapa nuevas piezas de un plan criminal que combina traición interna, reclutamiento juvenil y la sombra del narcotráfico regional.
