Agencia Innova Digital.- El lanzamiento del libro “Ni venganza ni perdón”, escrito por el exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra, en colaboración con el periodista Jorge Fernández Menéndez, ha desatado una tormenta política que sacude los cimientos del oficialismo. Las revelaciones contenidas en la obra no solo exponen fracturas internas del sexenio anterior, sino que lanzan acusaciones directas de corrupción que han puesto en guardia a las figuras más influyentes del movimiento de transformación.

Revelaciones que “incendian” al oficialismo

Entre los señalamientos más explosivos del texto se encuentran:

  • Financiamiento ilegal: Se asegura que Sergio Carmona, conocido como el “Rey del Huachicol”, financió campañas de Morena de manera ilícita.
  • Vínculos en el círculo cercano: Scherer acusa a Jesús Ramírez Cuevas, exvocero presidencial, de ser el enlace que acercó a Carmona con el entonces presidente López Obrador.
  • Radicalización del poder: El autor describe un proceso en el que López Obrador decidió “radicalizarse y cerrarse”, utilizando el poder para “venganzas personales” y limitando su propia capacidad operativa.
  • Uso político de decretos: El libro señala que un decreto de 2022 para liquidar a trabajadores de Luz y Fuerza del Centro fue utilizado como herramienta política para crear una red de apoyo electoral, generando un pasivo financiero superior a los 27,000 millones de pesos.

La respuesta del Palacio: “No lo leeré”

Ante la gravedad de los señalamientos, la reacción del gobierno actual no se hizo esperar. La presidenta Claudia Sheinbaum minimizó el impacto del libro, afirmando tajantemente: “No lo he leído, ni lo voy a leer”. Sheinbaum cuestionó la consistencia del autor dentro del movimiento y respaldó a Jesús Ramírez, asegurando que no hay motivos para que renuncie a pesar de las acusaciones de financiamiento ilegal que, según el libro, incluso están bajo investigación en cortes de Estados Unidos.

Mientras la oposición utiliza el texto como un expediente de irregularidades, dentro de Morena el libro ha provocado un intenso debate. Algunos sectores lo califican como un “pasquín” sin sustento, mientras que otros ven en las palabras de quien fue considerado un “hermano” por López Obrador, una herida abierta que expone la vulnerabilidad ética de la llamada Cuarta Transformación en un momento crítico de ajustes internos.