Agencia Innova Digital.- Lo que por años se susurró en las calles de Culiacán como un “secreto a voces” ha estallado a nivel internacional. Una investigación publicada por The New York Times ha puesto al descubierto la fragilidad de las instituciones en Sinaloa, tras la histórica acusación de la justicia estadounidense contra el gobernador Rubén Rocha Moya, señalado de presuntos vínculos directos con el crimen organizado.

La caída de la máscara: Acusaciones de sobornos y poder
De acuerdo con el prestigioso diario neoyorquino, fiscales de Estados Unidos imputaron a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios por presuntamente facilitar el tráfico de drogas a cambio de apoyo político y millonarios sobornos. El informe detalla una supuesta reunión con la facción de “Los Chapitos”, quienes habrían garantizado su victoria electoral mediante el robo de boletas y el secuestro de opositores en 2021.

“No es sorpresa, es confirmación”: El sentir del pueblo
Mientras el gobernador califica las acusaciones como un “ataque a la soberanía”, para los habitantes de Sinaloa la noticia no ha causado asombro, sino una sombría sensación de justicia. “La población siempre lo ha sabido”, declaró un ciudadano al Times, mientras que en las paredes de la catedral de Culiacán, las víctimas de desapariciones han plasmado un veredicto social contundente: “narco-Estado cómplice”.

Crisis sistémica y futuro incierto
La investigación de Paulina Villegas para The New York Times subraya que el problema es sistémico, involucrando incluso al alcalde de Culiacán y altos mandos de seguridad. Con más de 3,600 desaparecidos en los últimos 20 meses, la gran interrogante que plantea el reportaje es demoledora: ¿Cómo puede resolverse la violencia si quienes deben combatirla son señalados como parte del problema?.

https://www.nytimes.com/es/2026/05/02/espanol/america-latina/sinaloa-imputacion-gobernador.html