Agencia Innova Digital.- En un movimiento que evoca las épocas más agresivas del intervencionismo estadounidense, el Departamento de Guerra de los Estados Unidos lanzó hoy una advertencia escalofriante a sus socios del continente: o limpian su casa de “narcoterroristas”, o las fuerzas especiales de EE. UU. lo harán por ellos.

La publicación de la Estrategia de Defensa Nacional 2026 no deja lugar a dudas. Bajo el pretexto de la seguridad hemisférica, el gobierno estadounidense se ha otorgado a sí mismo el derecho de ejecutar acciones unilaterales en cualquier país de la región donde, a su juicio, los gobiernos locales sean “incapaces” o “indiferentes” ante la amenaza del crimen organizado.

“El mundo ya vio lo que se hizo en Venezuela”
El documento oficial utiliza un tono desafiante y cita directamente las operaciones tácticas y la presión de asfixia aplicada recientemente en territorio venezolano como el estándar a seguir. La advertencia es clara: la soberanía nacional de los países vecinos es secundaria frente a los intereses de seguridad de Washington.

“Nuestros socios deben entender que la paciencia estratégica tiene un límite. Si no pueden o no quieren hacer su parte, Estados Unidos no se quedará de brazos cruzados mientras el narcoterrorismo envenena nuestras calles”, dicta una de las líneas más agresivas de la nueva estrategia.

Analistas internacionales sugieren que este cambio en la doctrina de defensa para 2026 marca el inicio de una era de “intervencionismo preventivo”, donde Washington ya no buscará consenso en organismos internacionales, sino que actuará de forma quirúrgica y letal bajo su propia interpretación de la ley.

Con esta nueva postura, el mapa del continente se convierte en un tablero de ajedrez donde el Departamento de Guerra se reserva el derecho de mover la primera pieza. El mensaje para los gobiernos de la región es brutalmente simple: o se alinean, o se apartan del camino.