Agencia Innova Digital.– Ciudad de México, 17 de noviembre de 2025 — La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México busca imputar el delito de tentativa de homicidio a nueve personas detenidas durante la marcha de la Generación Z, realizada el pasado sábado en el Zócalo capitalino. La acusación, que se basa en la presunta agresión a un elemento policial, ha sido calificada como desproporcionada y opaca por familiares y asesores legales de los detenidos.
Desde tempranas horas del lunes, allegados a los acusados se congregaron frente a la coordinación territorial Cuauhtémoc Uno, en la colonia Tlatelolco, para exigir información sobre el paradero, estado de salud y situación jurídica de los detenidos. Entre los asegurados hay mujeres, hombres y adultos mayores, quienes —según sus familiares— fueron aprehendidos arbitrariamente durante los disturbios posteriores a la manifestación.
Las autoridades capitalinas afirman que los detenidos lesionaron a un policía, pero hasta el momento no han presentado pruebas públicas ni han permitido acceso a los expedientes. Los familiares denuncian que no han podido comunicarse con los implicados ni verificar su estado físico, lo que ha encendido alertas sobre posibles violaciones a sus derechos humanos.
En el exterior de la fiscalía, los manifestantes exigieron transparencia, respeto al debido proceso y garantías mínimas para los acusados. “No sabemos si están bien, si están heridos, ni siquiera si están aquí”, declaró una de las madres presentes. La falta de información oficial ha generado preocupación entre organizaciones civiles, que advierten sobre el uso del sistema penal como herramienta de intimidación contra la protesta social.
