Agencia Innova Digital.- En un movimiento que desata el pánico en los mercados internacionales, Donald Trump aprovechó el escenario de la Cumbre del G7 para lanzar un ataque directo contra la estabilidad económica de la región. El mandatario estadounidense dinamitó las expectativas de cooperación global al declarar abiertamente su desprecio por el acuerdo comercial trilateral, sentenciando de forma tajante: “Creo que es mejor sin él… preferiría no tener el T-MEC”.
La demoledora advertencia se dio justo antes de una cena oficial en Versalles, transformando una reunión diplomática en un escenario de alta tensión. Con esta postura, el republicano pone en la cuerda floja miles de millones de dólares en exportaciones y amenaza con aislar comercialmente a sus socios norteamericanos.
El fantasma del “peor acuerdo de la historia”
Para justificar su intención de romper el pacto, Trump revivió viejos fantasmas políticos al calificar al antiguo TLCAN (NAFTA) como el “peor acuerdo comercial jamás hecho”. Su principal reclamo se centró en la debilidad de los negociadores del pasado, criticando duramente que ese tratado no tuviera cláusulas de salida claras. Con este agresivo mensaje, Trump deja claro que la dinámica comercial actual con México y Canadá está bajo la lupa y que no dudará en asfixiar el libre comercio en América del Norte si no se alinean a sus exigencias.
