Agencia Innova Digital.- En una flagrante violación a la soberanía mexicana, la administración de Estados Unidos ha escalado su retórica bélica a niveles sin precedentes. El vicepresidente JD Vance encendió las alarmas internacionales al declarar abiertamente en una entrevista con la cadena Univisión que el gobierno estadounidense está listo para emprender una acción militar directa en territorio mexicano, bajo el pretexto de erradicar a los cárteles de la droga.

Lejos de buscar la vía diplomática, el reporte enfatiza una postura imperialista y unilateral, dejando claro que la Casa Blanca se reserva el derecho absoluto de ejecutar esta intervención armada en el momento que lo considere necesario, ignorando por completo a las autoridades y las leyes de México.

La sombra de una intervención armada unilateral


Esta agresiva postura de la administración Trump-Vance coloca la relación bilateral en su punto más crítico en décadas, transformando la crisis del narcotráfico en un argumento para una inminente operación militar transfronteriza. Al asegurar que no necesitan el visto bueno del gobierno vecino para intervenir, Washington amaga con desplegar sus tropas en suelo nacional, lo que analistas consideran una declaración de guerra encubierta que pone en riesgo la paz de la región y la seguridad de millones de ciudadanos.