Agencia Innova Digital.-En un despliegue de fuerza sin precedentes que ha sacudido a la zona más exclusiva del país, elementos de la Marina Armada de México y la Fiscalía General de la República (FGR) asestaron un golpe maestro contra la delincuencia de “cuello blanco”. La lujosa residencia de Jesse Uresti, ubicada en el sector Chipinque, fue el epicentro de un operativo estratégico que busca desarticular una red millonaria de “factureros”.

Blindaje total en Valle de San Ángel
Desde las primeras horas del lunes, marinos fuertemente armados sitiaron la avenida Valle de San Ángel, cerrando el paso a vehículos y curiosos para asegurar el inmueble donde comúnmente se exhibían autos deportivos y camionetas de alta gama. La intervención fue ejecutada por especialistas en Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita llegados directamente de la Ciudad de México, garantizando la máxima secrecía y eficacia.

El fin de la impunidad
Jesse Uresti, quien ya había tenido roces con la justicia el año pasado, se encuentra nuevamente en el ojo del huracán. Fuentes federales vinculan este cateo con el aseguramiento previo de una bodega en la colonia San Jerónimo, cerrando el cerco sobre una estructura financiera que operaba bajo el radar de las autoridades estatales.

Cero tolerancia al lavado de dinero
Con esta acción, el Gobierno Federal envía un mensaje contundente: no habrá refugio para quienes intenten defraudar al fisco o lavar dinero, sin importar qué tan exclusiva sea su dirección. La limpieza de las finanzas nacionales avanza con paso firme, devolviendo la legalidad y el orden a los sectores más influyentes de Nuevo León.