En un acto de censura desesperada, supuestos grupos de choque retiraron violentamente una lona que exhibía los nexos de la Presidenta con el cuestionado Rubén Rocha Moya.

La sombra del narcotráfico se proyectó este miércoles sobre la fachada de Palacio Nacional, y la respuesta del gobierno no fue la transparencia, sino la fuerza. Integrantes del colectivo Mexicanos al Grito de Paz desafiaron el blindaje oficialista para exponer lo que millones callan: el presunto pacto de impunidad que protege a narcogobernantes desde lo más alto del poder.

La lona de la discordia

Bajo el sol del mediodía, los activistas desplegaron una lona monumental con una imagen que la administración de Claudia Sheinbaum desearía borrar: su propia fotografía junto a Rubén Rocha Moya, el gobernador con licencia de Sinaloa que hoy es repudiado por la justicia internacional. El mensaje era una exigencia directa al corazón de la autollamada “Transformación”: “Rompa el pacto de impunidad”.

Censura y forcejeo: El rostro de la intolerancia

La libertad de expresión duró poco. Ante la mirada de ciudadanos y turistas, un grupo de “reventadores” —presuntamente enviados para evitarle el mal trago a la mandataria— arremetió contra los manifestantes. Entre empujones y forcejeos, la lona fue arrancada y robada, en un intento fútil por ocultar una realidad que ya cruzó fronteras.

¿Protección o Soberanía?

Mientras la Fiscalía de Nueva York formaliza cargos contra Rocha Moya por conspirar para inundar de fentanilo y veneno las calles, el gobierno mexicano se atrinchera en tecnicismos. Sheinbaum, en lugar de facilitar la justicia, exige “pruebas irrefutables”, una postura que muchos interpretan como el último escudo de un aliado político que sabe demasiado.

Con Donald Trump amenazando con intervenir si México no limpia su casa, la pregunta que quedó flotando en el aire del Zócalo es clara: ¿Hasta cuándo la soberanía será la excusa para encubrir la corrupción?. La lona fue retirada, pero el estigma del “narcogobierno” parece haberse pegado con pegamento industrial a las paredes de Palacio.