El Servicio de Administración Tributaria (SAT) notificará en enero al magnate Ricardo Salinas Pliego el pago definitivo de 51.000 millones de pesos, tras perder siete juicios en la Suprema Corte. Las deudas, originadas entre 2008 y 2013, crecieron por recargos hasta alcanzar la cifra histórica.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha subrayado que se trata de un asunto legal y no político, aunque el caso se entrelaza con la creciente confrontación entre el empresario y el Gobierno. Salinas Pliego, quinto hombre más rico de México, podrá solicitar un ajuste de hasta el 39% si paga voluntariamente, pero sus opciones de seguir litigando se han agotado.
El SAT atribuye el adeudo a pérdidas fiscales infladas en Elektra, mientras el empresario insiste en que siempre ha existido “disposición para encontrar una solución”. En redes sociales, respondió con ironía: “Pagamos y listo, ¿qué más? Se les está acabando su narrativa”.
El Gobierno ya anticipa el destino de esos recursos: pensiones y becas sociales. En paralelo, el terreno político se complica: Salinas Pliego ha capitalizado protestas contra Morena y algunos sectores lo perfilan como posible candidato presidencial en 2030.
Con este golpe judicial, el Ejecutivo busca cerrar grietas fiscales y enviar un mensaje claro: los grandes deudores ya no podrán escapar del pago.
