Agencia Innova Digital.- Lo que se vendió como una “aplanadora” terminó en un ridículo nacional. La elección extraordinaria en la “Capital del Marisco” no solo desnudó la incapacidad política de Esteban Ramírez Zepeta, sino que confirmó que, sin sus muletas electorales, Morena es un partido enano y repudiado en el norte de Veracruz.

Los resultados preliminares del PREP son una bofetada de realidad para la soberbia de la dirigencia estatal. Mientras Ramírez Zepeta intenta disfrazar el desastre con un discurso de victoria, las cifras oficiales de la jornada del 29 de marzo cuentan una historia de humillación:

El Basurero Electoral: Morena al Quinto Lugar

En un hecho sin precedentes para el partido en el poder, Morena como marca individual fue borrada del mapa por la ciudadanía de Tamiahua, quedando relegada a un insignificante quinto lugar:

  1. PT (Jorge Antonio Lara Cruz): 4,156 votos (El verdadero ganador moral).
  2. PVEM (Votos individuales): 3,786 votos (Quienes realmente cargaron la elección).
  3. PRI: 570 votos.
  4. Morena: ¡Unos miserables 389 votos!
  5. PAN: 335 votos (A un paso de alcanzar al “gigante” de barro).

La “Victoria” de Sangre y Lodo

Si bien la coalición Morena-PVEM ostenta una ventaja de apenas 19 votos (4,175 vs 4,156 del PT), este resultado es una derrota política total. La candidata impuesta, María del Pilar Guzmán Medellín, solo pudo “ganar” gracias al oxígeno que le inyectó el Partido Verde; de no ser por ellos, el partido de la “esperanza” habría quedado en el absoluto olvido.

Ramírez Zepeta: El Mariscal del Fracaso

La soberbia de Esteban Ramírez Zepeta ha pasado factura. Su incapacidad para operar, su alejamiento de las bases y el castigo ciudadano por el abandono ante los desastres ambientales en la zona han convertido a Morena en un lastre político.

Hoy, Tamiahua le ha gritado en la cara a la dirigencia estatal que no aceptan imposiciones. Con el cómputo final programado para este miércoles 1 de abril, el oficialismo tiembla, pues su “triunfo” pende de un hilo tan delgado como la credibilidad de sus dirigentes.

¿Debería Esteban Ramírez Zepeta presentar su renuncia inmediata tras este ridículo histórico en Tamiahua?