Agencia Innova Digital.- Ciudad Juárez, Chih. Lo que pretendía ser un retorno silencioso a la vida académica tras su polémico paso por la Secretaría de Educación Pública (SEP) se convirtió en un auténtico calvario público. Marx Arriaga, el ideólogo detrás de los cuestionados libros de texto gratuitos, fue recibido entre gritos, abucheos y consignas de desprecio al reincorporarse a sus actividades en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).
El repudio de una comunidad que no olvida
Apenas puso un pie en las instalaciones universitarias, Arriaga fue interceptado por un grupo de ciudadanos y padres de familia que no perdonan el “caos educativo” sembrado durante su gestión federal. Al grito de “¡Fuera Marx!” y “¡Adoctrinador!”, los manifestantes dejaron claro que el exfuncionario no es bienvenido en la frontera.
“Es una vergüenza que nuestra máxima casa de estudios le dé refugio a alguien que intentó ideologizar a los niños de México”, sentenció una de las manifestantes presentes, mientras Arriaga intentaba ignorar las protestas con un semblante visiblemente desencajado.
¿Refugio dorado en la UACJ?
Tras el fin del sexenio y su salida de los reflectores nacionales, Arriaga ha optado por hacer valer su plaza docente, lo que muchos críticos califican como un “salvavidas burocrático”. El malestar no solo es externo; en los pasillos de la universidad, el ambiente es de tensión, pues docentes y alumnos cuestionan la calidad moral de quien impuso un modelo pedagógico que hoy enfrenta una lluvia de amparos y críticas técnicas.
Los puntos clave de la discordia:
- Libros de Texto: Su gestión estuvo marcada por errores ortográficos y contenidos señalados como “sesgados”.
- Soberbia institucional: Durante su cargo, Arriaga fue criticado por su actitud confrontativa hacia los expertos en educación.
- El retorno: Su regreso a Juárez es visto como una retirada estratégica tras el rechazo social acumulado en la capital del país.
Hasta el momento, la rectoría de la UACJ se ha mantenido en silencio, permitiendo que el polémico personaje retome sus funciones, a pesar de que su presencia amenaza con desestabilizar la paz estudiantil en el campus.
