Agencia Innova Digital.- La decisión del gobierno federal de trasladar la “Mañanera del Pueblo” del Complejo Cultural Los Pinos al Palacio Nacional, tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, no es un simple ajuste logístico. Es, en esencia, una maniobra para centralizar el discurso, blindar la narrativa oficial y evitar que el crimen se convierta en símbolo del descontrol territorial que vive Michoacán.

La conferencia, originalmente pensada para presentar actividades del Mundial 2026, se convierte ahora en un espacio cerrado, institucional, donde el gobierno puede dosificar el impacto mediático del homicidio y proyectar “firmeza” sin perder el guion.

Pero este no es un caso aislado. En los últimos meses, la tragedia ha sido útil para despresurizar la atención pública sobre los escándalos de corrupción que salpican a la administración actual:

•             💥 Explosión en Iztapalapa: El accidente de la pipa de gas el 10 de septiembre en el distribuidor vial de La Concordia dejó una estela de dolor y preguntas sin respuesta. ¿Hubo negligencia? ¿Quién responde?

•             🌧️ Lluvias en el sur: Veracruz, Puebla e Hidalgo siguen esperando un apoyo expedito y transparente. Las denuncias por malos manejos no han sido esclarecidas.

•             🧹 La barredora en Tabasco: Un caso que revela redes de favoritismo y desvío de recursos.

•             ⛽ Huachicol fiscal: El tráfico de combustible a gran escala, con presuntos vínculos institucionales, sigue sin castigo ejemplar.

•             ⚓ Supuestos suicidios de marinos: Involucrados en operaciones de huachicol, sus muertes levantan más sospechas que certezas.

•             💸 Endeudamiento histórico: Más de 20 billones de pesos en siete años. Una cifra que supera a los gobiernos que antes se tachaban de corruptos.

•             🌽 Productores de maíz: Exigen precios justos y garantías para el campo, pero reciben evasivas.

Todos estos hechos, lamentables y estructurales, sirven como cortinas de humo para desviar el foco de los temas más incómodos: la corrupción, el endeudamiento, la impunidad.

El asesinato de Carlos Manzo no solo es una tragedia. Es también un espejo. Y el cambio de sede de la mañanera es el reflejo de un sistema que prefiere controlar el relato antes que enfrentar la realidad.