Agencia Innova Digital.- El avance de la esperada reforma electoral, conocida como Plan B, ha quedado congelado en la Cámara Alta debido a un nudo crítico que sus impulsores no logran desatar. Según reveló Ignacio Mier Velazco, líder de la bancada morenista, la iniciativa se encuentra actualmente en un “impasse” por complicaciones técnicas en la reconfiguración de los ayuntamientos.
El conflicto principal radica en las reglas para la integración de los cabildos, un punto que ha generado roces y dudas legales que impiden el consenso necesario para su validación definitiva. Lo que parecía un trámite fluido se ha convertido en un bloqueo legislativo, dejando en el aire la implementación de los cambios electorales mientras los senadores intentan rescatar la propuesta de este bache técnico.
