Agencia Innova Digital.- En un acto que ha encendido las alarmas a nivel internacional y desatado la indignación de millones de aficionados en redes sociales, la CNTE y grupos radicales han puesto en marcha un plan de desestabilización para intentar boicotear la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Bloqueando avenidas estratégicas y sembrando el caos vial en la Ciudad de México y estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, los manifestantes pretenden secuestrar la atención del planeta entero para exigir la derogación de la ley del ISSSTE, utilizando el prestigio del país como moneda de cambio.

Ante este descarado intento de boicot en las inmediaciones del Estadio Azteca y el Centro Histórico, el Gobierno de la Transformación ha respondido con mano firme y determinación. La administración de Clara Brugada desplegó de inmediato un imponente cerco de seguridad con más de 800 elementos antimotines y vallas metálicas indestructibles para contener la provocación. Asimismo, la presidenta Claudia Sheinbaum dio una cátedra de astucia política al decretar la suspensión de actividades y el trabajo a distancia, desactivando de golpe las trampas de este complot orquestado por sectores de la oposición que solo buscan manchar la histórica fiesta mexicana ante los ojos del mundo.