Agencia Innova Digital.- En un movimiento que sacude los cimientos de la democracia andina, el Legislativo peruano ha decidido expulsar del poder a José Jerí, sumiendo al país en una incertidumbre total a solo dos meses de las elecciones generales.
La crisis política en Perú ha alcanzado un nuevo punto de ebullición. Este martes, el Congreso de la República aprobó la censura y destitución inmediata del presidente interino José Jerí, quien apenas llevaba cuatro meses en el cargo tras haber sucedido a Dina Boluarte en octubre de 2025.
Las claves de la caída: Corrupción y reuniones clandestinas
La destitución no fue una casualidad, sino el resultado de investigaciones explosivas que vinculan a Jerí con:
- Tráfico de influencias: La Fiscalía mantiene abiertas dos investigaciones en su contra por presuntas irregularidades.
- Reuniones “semiclandestinas”: Se acusa al ahora exmandatario de mantener encuentros no revelados con empresarios chinos que son contratistas del Estado.
- Irregularidades en contrataciones: El escándalo escaló tras denuncias sobre la contratación de funcionarias que previamente se habrían reunido con él en el Palacio de Gobierno.
“Es la puerta giratoria de líderes más vergonzosa de nuestra historia; el país se ha malacostumbrado a vivir en crisis”, señalaron analistas ante la pérdida inmediata de la investidura de Jerí.
¿Qué sigue para Perú?
Tras la salida de Jerí, el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, ha convocado a un pleno extraordinario para este miércoles 18 de febrero a las 18:00 horas (hora local). El objetivo es elegir a un nuevo titular del Legislativo, quien, por sucesión constitucional, deberá asumir la presidencia interina de la República.
Este nuevo relevo confirma a Perú como una de las naciones con mayor inestabilidad política en la región, promediando un cambio de jefe de Estado cada año y tres meses durante la última década.
