Agencia Innova Digital.- Los campesinos retiraron el cerco que mantenían alrededor del Palacio Legislativo, aunque advirtieron que redoblarán la jornada de protesta en las primeras horas de este jueves si sus demandas no son atendidas. Entre las pancartas del bloque opositor destacó una consigna que resonó en el recinto: “Si Zapata viviera, con esta pinche ley no estuviera”.
El debate parlamentario se prolongó durante la noche con pronósticos reservados sobre la hora de conclusión. Tras la votación general, inició la discusión de más de 500 propuestas de modificación, algunas de ellas encaminadas a incorporar las peticiones de los representantes del campo.
El núcleo del conflicto gira en torno a las concesiones de agua: la nueva norma elimina la posibilidad de transmitirlas entre particulares, obligando a que regresen al Estado para su reasignación por la Comisión Nacional del Agua (Conagua). El oficialismo sostiene que la medida busca frenar el mercado ilegal de concesiones. Sin embargo, los campesinos denuncian que esta disposición les impedirá heredar o vender sus tierras, pues sin acceso al agua pierden valor, lo que —afirman— abre la puerta al despojo por parte de grandes empresas.
Aunque el dictamen inicial no reflejaba cambios, la bancada oficialista presentó un paquete de ajustes que incluye:

  • Mantener derechos de volumen, uso y plazo en casos de herencia o venta de tierras.
  • Regularizar pozos y títulos existentes.
  • Garantizar que las nuevas reglas no tengan retroactividad en trámites ya iniciados.

Ricardo Monreal, coordinador de la bancada guinda, aseguró que estas modificaciones atienden las demandas de las organizaciones campesinas. Se prevé que el debate concluya la mañana de este jueves y que el proyecto pase de inmediato al Senado, donde se anticipa un trámite igualmente acelerado.
Mientras tanto, las organizaciones rurales mantienen la amenaza de paralizar las principales vías de comunicación si sus exigencias no quedan plasmadas en la ley.