Agencia Innova Digital.- En una jornada que redefine el manejo de los recursos públicos, el Pleno de la LXVII Legislatura de Veracruz aprobó con una contundente mayoría de 39 votos a favor la minuta de reforma constitucional conocida como el “Plan B”. Con esta decisión, el estado se alinea con la transformación nacional para garantizar que el dinero del pueblo se quede en el pueblo y no en las cuentas de la alta burocracia.
Bajo la conducción de la diputada Naomi Edith Gómez Santos, el Congreso local validó los cambios que ponen un tope estricto al gasto y aseguran la paridad de género en todos los niveles de gobierno.
Menos burocracia, más bienestar
La reforma establece un límite histórico: el presupuesto de las legislaturas locales no podrá exceder el 0.70% del Presupuesto de Egresos de su estado. Además, se asesta un golpe definitivo a los salarios excesivos en el ámbito electoral; a partir de ahora, ningún consejero o magistrado del INE o del OPLE podrá ganar más que la Presidenta de la República.
La diputada Dorheny García Cayetano (Morena) fue clara al señalar que este modelo entierra décadas de privilegios injustificados: “Cada peso que se ahorre significará más caminos, agua, seguridad y bienestar para la gente”, afirmó durante el debate.
Justicia social y paridad real
Más allá de la austeridad, la aprobación de esta minuta garantiza que la paridad de género y la perspectiva de igualdad sustantiva no sean solo un discurso, sino una obligación en la integración de los 212 ayuntamientos y del propio Congreso del Estado.
Por su parte, voces como la del diputado Carlos Marcelo Ruiz Sánchez (PVEM) y Ramón Díaz Ávila (PT) destacaron que Veracruz ya camina bajo estos principios de austeridad, pero que esta reforma “blinda” las instituciones contra futuros abusos de la cúpula, optimizando los recursos para las necesidades más urgentes de la población.
Veracruz, referente nacional
Con este voto, Veracruz se suma al bloque de entidades como la CDMX, Puebla y Oaxaca que ya han dado el “sí” a esta reingeniería administrativa. A pesar de los votos en contra de las bancadas del PAN y el grupo mixto VNU, la mayoría legislativa envió un mensaje claro: en Veracruz, la era del derroche ha terminado.
