Agencia Innova Digital.-El polémico diputado de MORENA, Zenyazen Escobar García, volvió a arrastrar el nombre de Veracruz por los suelos al protagonizar una bochornosa escena de cantina en el Palacio de San Lázaro, donde retó a golpes al priista Carlos Mancilla en plena sesión legislativa.
Violencia y presunta ebriedad en el Pleno
La falta de argumentos del exsecretario de Educación quedó al descubierto cuando, incapaz de sostener el debate, se puso “en guardia” como boxeador callejero frente a la concurrencia atónita. El zafarrancho escaló a tal nivel que el personal del recinto y sus propios colegas tuvieron que taclearlo para impedir que consumara la agresión física.
- El detonante: Fuertes reclamos cara a cara entre ambos legisladores.
- El estado: Asistentes y redes sociales denunciaron que Escobar apestaba a alcohol y estaba en evidente estado inconveniente.
- La excusa: El morenista negó cobardemente estar ebrio, culpando al cansancio de la jornada de 29 horas.
Un historial manchado por el escándalo
Este ataque de furia no es un hecho aislado en la carrera del morenista, quien parece estar más cómodo en el ojo del huracán que trabajando por sus representados. Cabe recordar que arrastra un negro historial de excesos y sospechas que lo persiguen constantemente.
- Escándalo del yate: Su nombre quedó ligado al misterioso incendio de un yate de lujo en la exclusiva zona del Estero.
- Pasado cuestionable: Críticas constantes desde su gestión al frente de la SEV por opacidad y nepotismo.
- Violencia legislativa: Uso de la fuerza bruta en lugar de la diplomacia parlamentaria.
