Agencia Innova Digital.-Tras siete años de caminar sobre fosas clandestinas y desenterrar la desidia oficial, Ceci Flores, líder de las Madres Buscadoras de Sonora, finalmente “abrazó” a su hijo Marco Antonio, pero no como una madre sueña, sino a través de la fría confirmación de unos restos óseos. La activista, que ha hecho el trabajo que el Estado mexicano ignora, lanzó una sentencia que retumba en los pasillos del poder: “No voy a abandonar a las madres, pero ahora voy por Alejandro a Sinaloa”.
El triunfo del amor sobre la fosa
El pasado 31 de marzo, la ciencia forense —empujada por la tenacidad de una madre y no por la iniciativa burocrática— confirmó que los restos hallados en un predio de Hermosillo pertenecen a Marco Antonio Sauceda, secuestrado por un comando armado en 2019. Mientras las autoridades locales intentan colgarse la medalla del “hallazgo”, la realidad es cruda: fue la propia Ceci quien, pala en mano, rastreó el terreno hasta encontrar la verdad que el gobierno le negó por años.
- El hallazgo: Los restos fueron localizados en el kilómetro 46 de la carretera 26 el pasado 24 de marzo.
- La deuda pendiente: A pesar de la identificación, no hay un solo detenido de alto perfil por el levantamiento de Marco Antonio.
Sinaloa: El próximo frente de una guerra civil silenciosa
Con el corazón dividido entre el luto y la rabia, Flores anunció que su base de operaciones se traslada a Sinaloa. Allí, en la tierra donde el rastro de su otro hijo, Alejandro Guadalupe, se perdió en 2015, la activista pretende desafiar nuevamente al silencio impuesto por el crimen organizado y la parálisis institucional.
“Enterré a Marco, pero mi alma sigue en una fosa en Los Mochis buscando a Alejandro”, declaró Flores antes de partir hacia el estado vecino, dejando claro que su colectivo no se disolverá ante la tragedia personal.
| Cifra del Dolor | Impacto en la Lucha de Ceci Flores |
|---|---|
| 7 años | Tiempo que Alejandro Guadalupe lleva desaparecido en Sinaloa. |
| 2,000+ | Cuerpos que el colectivo ha ayudado a localizar en todo México. |
| 8 implicados | Personas bajo investigación por el caso de Marco Antonio. |
La mudanza de Ceci Flores a Sinaloa no es solo un cambio de código postal; es una declaración de guerra contra la impunidad en uno de los estados más peligrosos para la búsqueda de desaparecidos. La madre buscadora se va de Sonora con un hijo en una urna, pero con la promesa de no soltar la pala hasta que el último tesoro regrese a casa.
