Agencia Innova Digital.-La salida del morenista de la coordinación en el Senado planeaba desde el año pasado y se ha materializado tres meses después de los escándalos sobre su gestión en Tabasco.
Lo que comenzó como un rumor en los pasillos de la Cámara de Senadores terminó por confirmarse este febrero de 2026: Adán Augusto López Hernández ha dejado la coordinación de la bancada de Morena y la presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo). Aunque el tabasqueño intenta suavizar el golpe calificándolo como una “decisión personal” para enfocarse en la operación territorial rumbo a 2027, la realidad política sugiere un escenario mucho más nublado.
Un relevo bajo la sombra de la sospecha
La renuncia se produce en un momento crítico, apenas tres meses después de que resurgieran señalamientos por presuntos desvíos millonarios y vínculos con redes de corrupción durante su etapa como gobernador de Tabasco. Recientemente, investigaciones periodísticas han revelado una supuesta red de empresas fantasma que habría ocultado beneficiarios de contratos por más de 2,360 millones de pesos.
A esto se suman las denuncias congeladas en la Fiscalía General de la República (FGR), que incluyen acusaciones por nexos con grupos delictivos como “La Barredora” y desfalcos que superan los 700 millones de pesos.
Ignacio Mier al relevo: ¿Aislamiento o estrategia?
Mientras Adán Augusto se repliega a tareas de “fortalecimiento partidista”, Ignacio Mier Velasco toma las riendas del Senado. Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum ha negado haber solicitado su salida, las versiones de un “reacomodo” forzado por el desgaste de su imagen pública cobran fuerza.
Para muchos analistas, el “adiós” del exsecretario de Gobernación no es un paso lateral, sino una caída controlada para proteger el fuero constitucional mientras las nubes judiciales sobre su gestión en Tabasco se vuelven cada vez más densas. Los días de gloria legislativa parecen haber terminado para el hombre que alguna vez fue considerado el “brazo derecho” del movimiento.
