Agencia Innova Digital.-El presidente Donald Trump presume que Claudia Sheinbaum acató su exigencia personal; asegura que el asfixiante cerco energético ya rinde frutos y la isla “caerá” pronto en una negociación.
WASHINGTON D.C. – En lo que representa una victoria contundente para la política exterior de “Estados Unidos Primero”, el presidente Donald Trump confirmó este lunes que México ha cesado sus envíos de crudo a Cuba. Según el mandatario, la decisión del gobierno mexicano se produjo tras una petición directa suya y bajo la sombra de amenazas de aranceles del 25% a cualquier nación que “oxigene” energéticamente a la isla.
“México va a dejar de enviarles petróleo”, sentenció Trump desde la Oficina Oval, retratando a una administración mexicana que, pese a sus discursos de soberanía, habría cedido ante la presión económica de Washington. Trump calificó a Cuba como una “nación fallida” y aseguró que la falta de combustible forzará a La Habana a sentarse a la mesa de negociaciones en términos favorables para EE. UU..
Sheinbaum intenta matizar la derrota
Mientras Trump celebra la sumisión energética regional, la presidenta Claudia Sheinbaum ha intentado disfrazar la medida como una pausa diplomática, enviando apenas “ayuda humanitaria” consistente en alimentos para evitar una crisis total. Sin embargo, los datos de Petróleos Mexicanos (Pemex) revelan que no se han registrado cargamentos de crudo hacia la isla desde el pasado 9 de enero, confirmando que la presión de Trump ha sido efectiva.
El presidente estadounidense fue tajante: el cerco no se detendrá. “Ellos (Cuba) no tienen dinero ni petróleo”, afirmó, sugiriendo que el régimen cubano está a punto de colapsar y que México ya no será su salvavidas. Esta postura deja al gobierno de México en una posición vulnerable, evidenciando que, ante la amenaza arancelaria, la fraternidad latinoamericana tiene un precio muy alto.
