Agencia Innova Digital.-El cochinero financiero tiene nombre y apellido: Carmen Medel Palma. La exalcaldesa morenista dejó al Ayuntamiento en bancarrota, sin liquidez, sin reservas y con los servicios públicos al borde del colapso. Basura acumulada, calles en penumbra y el agua potable en riesgo fueron el saldo inmediato de una gestión que cerró con las arcas vacías.
Pero si la herencia es deplorable, el discurso del nuevo alcalde Guillermo Reyes Espronceda tampoco entusiasma. Repetir hasta el cansancio que “no hay dinero” y que “recibió un municipio quebrado” no es gobernar, es victimizarse. Los ciudadanos no necesitan lamentos, necesitan soluciones.
📉 El problema no es nuevo
Cada administración entrante se escuda en la misma cantaleta: deuda heredada, compromisos vencidos, cero liquidez. El libreto es idéntico y aburrido. Lo que la gente espera es que los nuevos alcaldes se pongan a trabajar, que gestionen recursos, que transparenten cada peso y que demuestren capacidad para sacar adelante a su municipio.
🗣️ Se queja
Mientras Reyes Espronceda pide apoyo ciudadano y promete que cada peso regresará en servicios.
⚖️ La exigencia ciudadana
La crítica es clara:
- Los alcaldes salientes deben rendir cuentas y enfrentar responsabilidades.
- Los alcaldes entrantes deben dejar de repetir discursos de victimización y demostrar resultados.
- Minatitlán no necesita más diagnósticos, necesita acción inmediata.
En conclusión, la política municipal no puede seguir siendo un ciclo de saqueos y lamentos. Si Reyes Espronceda quiere marcar diferencia, debe romper el guion del “no hay dinero” y empezar a gobernar con hechos, no con excusas.
