Agencia Innova Digital.-El gobierno de la autodenominada Cuarta Transformación arrancó 2026 con un incremento del 13% al salario mínimo general, que según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) representa 9 mil 582 pesos mensuales. Morena celebra este ajuste como un “año de justicia social”, aunque la realidad es que el aumento apenas alcanza para cubrir dos canastas básicas en un país donde la inflación y el costo de vida siguen golpeando a las familias trabajadoras.
La presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, se apresuró a difundir en redes sociales que el bienestar de los trabajadores “es siempre primero”, mientras el discurso oficial presume que desde 2018 el poder adquisitivo del salario mínimo ha crecido 154%. Sin embargo, detrás de las cifras triunfalistas, millones de mexicanos continúan enfrentando precariedad laboral, empleos informales y un mercado que devora cualquier incremento antes de llegar al bolsillo.
El gobierno insiste en que esta política ha sacado a 6.6 millones de personas de la pobreza entre 2018 y 2024, pero los críticos señalan que los números maquillan una realidad: los aumentos salariales no compensan la desigualdad estructural ni garantizan una vida digna. Morena convierte cada ajuste en bandera política, proclamando justicia social, mientras la mayoría de los trabajadores apenas sobrevive con lo que llaman “salario mínimo histórico”.