Agencia Innova Digital.- La Arena Macuiltépetl, conocida también como el Nido del Halcón, no es simplemente una construcción: es el símbolo de la transformación que Xalapa exige y merece. Durante el recorrido guiado ofrecido a medios de comunicación, quedó claro que esta obra monumental no tiene nada que envidiar a los recintos de las grandes metrópolis.

Con capacidad para miles de asistentes y equipada con tecnología de primer nivel —pantallas gigantes, acústica impecable, iluminación avanzada y espacios versátiles—, la Arena se perfila como el epicentro de espectáculos deportivos, conciertos internacionales y convenciones de talla global. Cada detalle, desde las tribunas con vistas privilegiadas hasta los camarines de élite, confirma que Xalapa está lista para jugar en las ligas mayores.

Sin embargo, mantener este coloso inactivo es un error estratégico que frena el desarrollo de la capital veracruzana. La inauguración inmediata no solo detonará una derrama económica sin precedentes, sino que también consolidará a Veracruz como un destino vibrante y competitivo en el escenario internacional.
La Arena Macuiltépetl no es un lujo: es una necesidad. Es la llave que abrirá las puertas del mundo a Xalapa, proyectándola como una ciudad moderna, dinámica y capaz de acoger los eventos más importantes del planeta.