Mayo 19, 2025
Editor en Jefe
En un hecho sin precedentes, que ha generado corrientes de indignación en el país, Gerardo Fernández Noroña orilló al ciudadano Carlos Velázquez de León a ofrecerle disculpas públicas, en la sede del Senado de la República, por una presunta agresión verbal el 20 de septiembre de 2024 en el Salón de American Express del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Producto de la profunda polarización que ha vivido el país en los últimos años, ese día el abogado insultó a Noroña por ocupar dicha sala y de manera agresiva le imprecó: “¡Llama a tu pinche presidente!”, a manera de reproche por las medidas de “austeridad republicana” que iniciaron en el pasado sexenio. Por ello, el presidente en turno del Senado presentó una demanda judicial.
Luego de una querella de siete meses, Carlos Velázquez se disculpó en las instalaciones de la Mesa Directiva del Senado de la República, donde expresó su “sincera y profunda disculpa” por lo ocurrido aquel día. Ante cámaras de video ahí instaladas, reconoció que sus palabras “fueron inaceptables”; “estoy consciente de que usted, como persona y como presidente del Senado, merece todo mi respeto”.
Nervioso y cabizbajo, leyó el escrito, en el que también admite: “mi comportamiento de ese día no tiene justificación” y finalmente dijo que “el diálogo, como el que hemos tenido, y la conciliación, que estamos llevando en este momento, son las vías para dirimir cualquier diferencia” y se compromete a no repetir ese comportamiento “hacia usted o a ningún representante del Estado mexicano”.
Las reacciones en las redes sociales no se hicieron esperar y, paradógicamente, funcionaron, hasta el momento, en contra de Noroña, pues miles de cibernautas lo catalogaron como un acto humillante y un aviso de lo que ocurrirá en México luego de las próximas elecciones judiciales del 1º de junio, por la rapidez con la que se resolvió ese diferendo.
Algunos comentan que, en lo sucesivo, los ciudadanos tendrán que pensarlo tres veces, antes de gritar e increpar a un representante popular. “Patético”, “tiránico”, “toda la maquinaria del poder contra los ciudadanos”, “A eso hemos llegado: ciudadanos arrodillándose ante políticos”, “es la peor humillación que le puede hacer el poder del Estado a un ciudadano, arrodillarlo y que pida perdón”. “Que nos espera ahora que aprueben su ley censura”
