Agencia Innova Digital.- Con más de 10 mil elementos, drones, helicópteros y vehículos desminadores, el gobierno federal activa el Plan Paricutín tras el asesinato del alcalde de Uruapan. Sedena advierte: Michoacán será sellado.
En una maniobra sin precedentes, el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, anunció el despliegue masivo de fuerzas militares para “sellar” Michoacán, en lo que calificó como una “operación contención” para impedir el ingreso y salida de grupos criminales. El anuncio se da tras el asesinato de Carlos Manzo, presidente municipal de Uruapan, que sacudió al estado y encendió las alarmas en el gobierno federal.
El Plan de Operaciones “Paricutín”, parte del polémico Plan Michoacán por la paz y la justicia, contempla:

  • 🚁 10,506 elementos del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional.
  • 🛰️ 18 drones, 43 sistemas antidrón y un sistema aéreo no tripulado estratégico.
  • 🚓 1,031 vehículos militares, cinco helicópteros, tres vehículos desminadores.
  • 💣 Células contra explosivos e investigación criminal.

Además, se sumarán 1,980 efectivos adicionales este lunes 10 de noviembre, reforzando los 4,386 ya desplegados. Las operaciones se coordinarán con mandos de Colima, Jalisco, Querétaro, Guanajuato, Estado de México y Guerrero, en un cerco regional que busca cortar rutas del crimen organizado.
En el frente económico, la Sedena también anunció planes específicos para combatir la extorsión en los sectores del limón y el aguacate, con 860 y 820 elementos asignados respectivamente, en respuesta a denuncias de productores asfixiados por el cobro de piso.
Trevilla Trejo exhortó a la ciudadanía a denunciar de forma anónima cualquier actividad sospechosa, incluso “por mínima que parezca”, a través del número 088 o los teléfonos visibles en los vehículos militares que patrullarán caminos de primer, segundo y tercer orden.
Finalmente, el titular de Defensa aseguró que se capacitará al personal de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, en lo que parece ser un intento por recuperar el control territorial y político de una entidad golpeada por la violencia.